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No encontraba el momento…

Cuánto tiempo desaparecida, en muchos sentidos, la verdad. Muy perdida. Sin ganas de sentarme a escribir sobre este tema. La verdad es que no recuerdo bien ni dónde me quedé ni he querido incluso recapitular el último post y espero que me perdonéis la ausencia en todos los sentidos, por no contestaros, por no mandados ánimos y decir que sigo en la luchaNo sé por dónde empezar. Así que bueno, supongo que mejor poquito a poco.

Primero contar que ya me han hecho las pruebas que me recomendó el Doc. Los resultados, a falta de algunos, dispares: no sé si llegué a contados sobre la eco doppler –creo que sí–. Esta salió regular, con los niveles no favorecedores para un embarazo, la verdad. Aunque me dijo el médico que eso no significaba que fuera lo que estaba dificultado la implantación, ya nos explicó que va a hacer todo lo posible para que en la próxima transfer esté todo en las mejores condiciones posibles. Obviamente eso tranquiliza, mucho. O debería… El resultado es tomar cada ocho horas una pastilla de pentoxifilina que me está provocando algunos días unos dolores de cabeza terribles –uno de sus principales efectos secundarios. No pasa nada. Lo acepto y cuando me duele mucho me tomo un ibuprofeno, como he tenido que hacer hoy.

Después me hice las analíticas –enfermedades autoinmunes, coagulación, trombofilias y todo eso. Ahí también ha salido alguna cosita nada buena. Se las envié al Doc por correo electrónico para ahorrarnos el viaje a Marbella, pues hasta diciembre no podemos retomar el tema de una tercera transfer por el tema de la vascularización… Me llamó, me dijo que había algún factor irregular pero que me tranquilizara. Todo tiene tratamiento y es solucionable. Vale. Lo acepto, pero supongo que me entenderéis si me caí un poco de ánimo. De dos pruebas, dos mal… Vamos, que había temas que realmente no estaban yendo bien. Sigue leyendo

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Pruebas, pruebas y más pruebas

Tarde de domingo, cielo encapotado, mi ordenador y yo cara a cara para poner algo de orden a esta última semana en que he estado ‘ausente’… La verdad es que antes debo daros las gracias –se que no es la primera vez que empiezo así, ¡por algo será!– por los muchos comentarios y consejitos que me habéis dejado en relación a las pruebas que quería proponerle al Doctor que me hicieran. Todos me han sido de gran utilidad. Al fin y al cabo sigo siendo ‘novata’ en muchos aspectos de la reproducción asistida. La experiencia es un grado, vosotras la tenéis y os lo agradezco.

pruebas negativos de repeticion

Domingo entre peticiones de pruebas y analíticas. Ordenando un poco mi cabeza y cogiendo aire para la semana que viene…

El viernes 12 de septiembre tuvimos cita en la clínica. Era el regreso tras el segundo negativo –betaespera el lunes 8, difícil olvidarla–. Nos recibieron con mucho cariño, algo que siempre se agradece. Una vez ya con Daniel Sosa, nuestro Gine, un abrazo cálido y a poner las cartas sobre la mesa. Primero, nada de hacer ya la segunda transfer. Hay que contemplar la posibilidad de que haya algún factor desconocido por ahí que esté dificultando el quedarme embarazada con fecundación in vitro. Sosa lo tenía claro y nosotros también, así que eso me tranquilizó. Durante la cita nos habló de mil nombres, casos, posibles obstáculos… pero todos (entiendo que CASI todos) con solución.

Esto, por un lado, me puso en alerta y algo nerviosa: pensar todos los factores que pueden estar afectando a la implantación de los embriones me estresó. Uno llega a la reproducción asistida pensando que todo eso no existe, nombres que en la vida ha escuchado, pero ahí están… Por otro, me consoló el saber que si salen algunas cositas, por así decirlo, suelen tener tratamiento. El único ‘contra’ es que alargarán esto más, ya que igual hay que estar unos meses con pastillas o pinchazos, pero bueno. Mientras tenga arreglo, no pasa nada. Eso me decía yo.

Por si puede interesados a las que estéis más o menos en mi mismo lugar, me han mandado muchas analíticas. Os digo que, ya puesta, cuantas más cosas me miren, mejor, aunque esto retarde el tema… 
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Novedades de cara a mi segunda ‘transfer’

Llevo una semana intentando escribiros sobre los ‘cambios’ que habrá en mi segunda transferencia embrionaria. Justo hace siete días que conocimos al doctor Daniel Sosa. Las impresiones, como ya os comenté, fueron muy positivas y volvimos a Algeciras con muchas ganas de empezar de nuevo, la verdad.

Le estuvimos contando nuestra primera experiencia, él nos fue haciendo anotaciones médicas que tenía del anterior Doc y haciéndonos algunas preguntas respecto al tratamiento… y llegó el momento de empezar nosotros con las dudas que nos revoloteaban la cabeza desde hace un mes más o menos.

 

¿Uno o dos embriones?

Lo primero, el número de embriones a transferir: ¿Uno o dos, como estaba previsto inicialmente y ya hicimos en el primer intento de FIV? Cuando mi chico y yo empezamos en el tema de la reproducción asistida teníamos claro que, por intento, queríamos probar con dos bebés. Supongo que uno al final se va a la lógica, a lo simple: si nos ponen dos… ¿Doble de posibilidades? Pues bueno, con este tiempo leyendo, pensando, reflexionando, preguntando… –¡Qué sé yo cuántas cosas más! – teníamos casi decidido volver a la carga solo con un huevito.

¿El por qué? Primero, según lo que sabemos, realmente solo se recomienda hacer transfer de dos embriones en caso de que estos –o uno de los dos- sean de muy poquita calidad y tengan pocas posibilidades de implantación. Como nunca se sabe, se tira a los dados… Segundo: nos bastó una tarde con dos bebés-niños de 10 y 11 meses, los dos solos, para que nos entrara el pánico. Por primera vez nos planteamos realmente… ¿Es esto lo que queremos? ¿Nos vemos sacando adelante, papis primerizos, dos babys??? Que conste que sé que es posible y que no es ni mucho menos misión imposible. Lo sé. De hecho confieso que me haría ilusión tener a dos pelochos preciosos a la vez. El caso es que nos pusimos más prácticas. Como solo hemos hecho un intento, pensamos que igual esta vez podríamos poner uno y ver qué pasa. Otro aspecto muy determinante en esta decisión es el poder ‘alargar’ el ciclo antes que agotemos todos nuestros congelados y tengamos que empezar de cero, la verdad.

Comentamos todo esto con el Doc y él nos dijo -¡Oh, sorpresa!- que, en su opinión y por experiencia, la implantación no depende tanto de si se transfieren uno o dos embriones a la vez, sino de la calidad de estos, de su clase. Digo ‘Oh, sorpresa’ porque de eso hablábamos en otro post y de como profesionales de la reproducción asistida dicen que damos demasiada importancia a esto. No sé. Desde luego, supongo que os pasará como a mí, en esta materia te encuentras todo tipo de opiniones, entiendo que siempre basadas en la experiencia. Sin embargo, como está todo por descubrir –casi todo- en RA, en muchos casos son hipótesis. Sosa nos dijo que no nos preocupáramos. Él piensa que si ya con dos y buenos no nos quedamos, que a lo mejor con uno baja algo las posibilidades, pero que le parece bien probar ahora con uno, a ver qué tal sale la jugada y, con los resultados en la mano, ya extraeremos mejores conclusiones. Así pues, ¡vamos a poner en el terreno de juego a un jugador, a ver si trae la victoria a mi equipo!

 

Sedación para la ‘transfer’, ¿sí o no?

El siguiente punto que queríamos tratar con el Doc era este. De cara a la transferencia embrionaria, ¿sedación de nuevo? Ya os comenté en otros post que me mareo. Yo pensaba que era aprensión pero mi otro Gine me dijo que si no era por dolor ni miedo y que solía estar tranquila, tenía una posible explicación médica. Me la dio, ¡pero no me acuerdo! El caso es que para la primera decidimos que me sedaran. Yo iba a estar más tranquilas, ellos también, y seguro que eso iría genial para que se colocaran bien mis Melli y Zos –qué recuerdos me trae decir estos nombres, qué nostalgia…

En esta ocasión, charlando con él sobre lo que me pasó –me desvanecí en la prueba del catéter con Coppola, ¡visto y no visto!- le comenté que no me importaría volver a hacer una prueba, a ver qué tal. La verdad, lo confieso, que los 300 euros que cuesta esa sedación me animan a probar sin ella. Por un intento no pasa nada, digo yo.

Los profesionales de la Clínica han considerado que no está de más hacer ese amago de transfer plenamente consciente, y es por eso que tengo cita para el martes 12 de agosto para probar. Una horita antes debo tomar un Valium para relajarme, así que a ver qué pasa. Yo confieso que no tengo muchas esperanzas, vistos mis antecedentes, pero realmente voy tranquila, no me pongo nerviosa ni nada. Ya os contaré…

 

Una técnica ‘en pruebas’ que está dando ‘buenos resultados’: ‘Scratching’

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