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Donación de óvulos desde el otro lado del espejo: Cómo ser donante

Hace unos meses reflexionaba sobre si recurrir o no a la donación de óvulos. La verdad es que la última vez que pasamos por una consulta de fertilidad el doctor que nos atendió nos dijo que no era el caso, al menos no por el momento. Sin embargo, confieso que este tema siempre me ha rondado la cabeza en varios sentidos, no solo desde el punto de vista de convertirme en receptora… También me vi en su momento como donante y no es algo que descarte.

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A favor puedo alegar que en el ciclo de FIV que he afrontado se obtuvieron un número importante de óvulos que dieron a luz seis embriones de gran calidad, como os conté en su momento. Cierto que no se consiguió el embarazo pero está claro que mi problema de fertilidad está más asociado a la recepción de mi endometrio que a otra cosa. Esto supone que mis ovarios –al menos de momento– producen óvulos buenos para ser fecundados y, por qué no, generar una nueva vida. Esto es fundamental.

Por otro lado, presento otros aspectos importantes para poder ser donante de óvulos: tener buena salud física y mental –bueno, esta según la época del año, ¿verdad???–, no presento sobrepeso ni obesidad ni existen enfermedades graves a nivel personal o familiar, no soy portadora de enfermedades de transmisión sexual y no me he practicado piercings ni tatuajes en los seis meses previos al tratamiento. Solo encuentro un pero… ¡Tengo 35 años! La edad máxima en España para poder donar es esa –cumplo 36 a finales de marzo– y hay centros que no quieren donantes de más de 30 años. Complicado, la verdad. Esto me puede suponer, una vez me decida, llamar clínica por clínica para ver si aceptarían mi caso. O no. Existen una formula alternativa y 100% eficiente para poder agilizar la donación de óvulos si vosotras también queréis ayudar a otras mamás y familias a tener hijos. Os cuento a continuación:

La solución es Ovulum, una plataforma online que ejerce a modo de intermediaria entre centros de reproducción asistida y potenciales donantes de óvulos. Las primeras necesitan de las segundas… y ellas de las clínicas. En ocasiones es complicado ponerse a recorrer una por una las empresas dedicadas al mundo de la fertilidad y esta firma parece que allana el camino. Si estamos interesadas en donación, solo hay que registrarse en la web, rellenar el perfil y así se puede ir contactando con los sitios donde tienen receptoras compatibles con nosotras. Sencillo, ¿a que sí?

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Cada vez más mujeres somos conscientes de la importancia que tiene hacer este acto que tiene mucho de generosidad, la verdad. Ovulum realizó un estudio en 2016 –I Encuesta Internacional sobre la Donación de Óvulos– donde se recopiló la opinión que tenemos las féminas sobre esta necesidad, participando gente de España, México y Argentina. Hay quienes señalan la dificultad para localizar los lugares a los que deben dirigirse (en este punto ayuda mucho y muy bien Ovulum), comentando: “me gustaría mucho donar óvulos. Sin embargo en la ciudad a la que me mudé no existen clínicas de esta naturaleza o al menos no les dan difusión alguna”. Una parte importante de las participantes pone el acento en ese espíritu solidario que subyace a este acto: “Animo a todas las mujeres a donar óvulos. No es como dicen. Es algo precioso y te hace sentir útil y muy feliz”; “Me parece que es un avance en la ciencia y que, bien llevado, el tratamiento no tiene que ser peligroso. Ayudamos a otras personas a poder sentir lo más bonito del mundo, que se supone que es ser mamá o papá”. Podéis leer más al respecto en el enlace que os dejamos arriba.

Sin lugar a dudas este site puede ser de gran ayuda para todos los que forman parte del universo de la reproducción asistida, tanto pacientes como personas que están esperando hacer realidad su sueño. Os dejo un vídeo para que podáis ver mejor de que´manera funciona la web y ya me vais contando qué os parece.

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Donación de óvulos: ¿El paso siguiente?

Hace justo un año visitábamos una clínica de reproducción asistida en Málaga para retomar el tratamiento de fertilidad. Una vez el doctor tuvo nuestro historial en sus manos y nos expuso posibles causas de la infertilidad en nuestro caso, pros y contras de posibles siguientes pasos a dar, lancé una pregunta que llevaba un tiempo masticando: ¿y la donación de óvulos? Lo cierto es que a mi ese tema nunca me ha generado inseguridades ni tengo ningún tipo de prejuicio al respecto y si supiera que ahí está la clave no dudaría mañana mismo en iniciar un ciclo de FIV con óvulos de donante.

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Nuestro médico nos pidió tranquilidad y prudencia, diciéndonos que aún no habíamos llegado a ese punto, pero de verdad que no dejo de darle vueltas al tema. Serán las ganas de que esto corra cuanto antes, aunque está claro que para llegar a la meta hay que estar de nuevo en el camino y nosotros seguimos algo perdidos…

Me siento de nuevo a escribir porque buscando en Internet –no consigo quitarme la ‘mala constumbre’, ¿eh?– encontré referencias de una clínica especializada en fertilidad que está presente en Beniarbeig –zona norte de Alicante– y Gandía. Irema es un centro que trata la infertilidad con la más avanzada tecnología y con procedimientos muy avanzados y personalizados. No en vano fue conociendo sobre el premio IVF Clinic Award que recibieron la primavera pasada que he dado con la empresa. Este reconocimiento lo otorga cada año la Organización de Clínicas de Reproducción Asistida en Europa y es uno de los mayores reconocimientos que pueden recibir profesionales de este sector a nivel internacional. Se ha premiado la excelencia en el ‘Trato Personalizado’ y fue eso lo que me llamó especialmente la atención.

Irema cuenta entre sus tratamientos con la opción de recurrir a la donación de óvulos. Realizan una selección muy cuidada de las donantes para conseguir la máxima calidad posible en este área y estuve hablando con mi pareja por qué no cogernos unos días el próximo puente de diciembre y hacer una escapada a Alicante. Me gustaría que alguien viera nuestro caso desde la distancia y pudiera valorar si la siguiente fase en nuestra lucha contra la infertilidad podría estar el hecho de recurrir a una donante. Es evidente que en mi caso hay un fallo de implantación del embrión y podría haber diversos motivos y causas –genética, incompatibilidades, etc.– que no permiten que el ‘huevito’ se agarre bien en el endometrio.

Según explican en la clínica, el procedimiento será con tratamiento hormonal con estrógenos y progesterona para preparar el útero de cara a la recepción de esos embriones. Señalan que todos se transfieren en fresco, jamás congelados, y ese es un detalle que también ha despertado especialmente mi interés. En mis cuatro intentos fallidos anteriores siempre se realizó la transferencia con ‘congelados’. Dicen en Irema que esta forma “requiere una gran coordinación y sincronización pero ofrece mejores resultados”.

A la hora de seleccionar la mujer donante, garantizan que se trata de una persona sana con óvulos sanos. Se hacen test diagnósticos y se cuidan aspectos como las características físicas y sanguíneas, para que se asemeje lo máximo posible a nosotros, que seríamos ‘pareja receptora’. ¡Quién me lo iba a decir! Pero de verdad que el tema no me asusta para nada, no siento vértigo, solo ganas de verme un poquito más cerca de alcanzar ese sueño de la maternidad… En su página web podéis encontrar más detalles del tratamiento de donación, haciendo clic en ese enlace.

Bueno, chicas, a seguir luchando todas, cada una por nuestro lado pero unidas por compartir esta meta tan especial. Aunque no os responda, os leo. Aunque no escriba, creedme que ando por aquí, deseando sorprenderos un día con la noticia de ese anhelado positivo.