10

Volvemos a buscarte, pequeño: Haremos que ocurra con Quirónsalud y su servicio de reproducción asistida

Hace aproximadamente un mes visitamos Quirónsalud en Málaga por recomendación de una buena amiga que también está pasando por esta lucha. Este es uno de los 23 institutos de reproducción asistida con los que cuenta la compañía. Me hicieron una histeroscopia diagnóstica para poder ver el interior de mi útero y salimos muy contentos, tanto por los resultados –todo está perfecto en apariencia– como por el trato.

No conocíamos sobre esta unidad especializada en tratar la infertilidad y salimos pensando que tal vez ellos podrían ser esa segunda oportunidad que nos debemos el uno al otro. ¿Y si nuestro pequeño está ahí esperándonos? Comenzamos a informarnos sobre Quirónsalud, que a día de hoy es el primer grupo hospitalario español, y comprobamos que se habla muy bien de su servicio especializado en tratamiento integral de la mujer que desea ser mamá, como es mi caso. Sigue leyendo

2

Donación de óvulos desde el otro lado del espejo: Cómo ser donante

Hace unos meses reflexionaba sobre si recurrir o no a la donación de óvulos. La verdad es que la última vez que pasamos por una consulta de fertilidad el doctor que nos atendió nos dijo que no era el caso, al menos no por el momento. Sin embargo, confieso que este tema siempre me ha rondado la cabeza en varios sentidos, no solo desde el punto de vista de convertirme en receptora… También me vi en su momento como donante y no es algo que descarte.

como-donar-ovulos

A favor puedo alegar que en el ciclo de FIV que he afrontado se obtuvieron un número importante de óvulos que dieron a luz seis embriones de gran calidad, como os conté en su momento. Cierto que no se consiguió el embarazo pero está claro que mi problema de fertilidad está más asociado a la recepción de mi endometrio que a otra cosa. Esto supone que mis ovarios –al menos de momento– producen óvulos buenos para ser fecundados y, por qué no, generar una nueva vida. Esto es fundamental.

Por otro lado, presento otros aspectos importantes para poder ser donante de óvulos: tener buena salud física y mental –bueno, esta según la época del año, ¿verdad???–, no presento sobrepeso ni obesidad ni existen enfermedades graves a nivel personal o familiar, no soy portadora de enfermedades de transmisión sexual y no me he practicado piercings ni tatuajes en los seis meses previos al tratamiento. Solo encuentro un pero… ¡Tengo 35 años! La edad máxima en España para poder donar es esa –cumplo 36 a finales de marzo– y hay centros que no quieren donantes de más de 30 años. Complicado, la verdad. Esto me puede suponer, una vez me decida, llamar clínica por clínica para ver si aceptarían mi caso. O no. Existen una formula alternativa y 100% eficiente para poder agilizar la donación de óvulos si vosotras también queréis ayudar a otras mamás y familias a tener hijos. Os cuento a continuación: Sigue leyendo

5

Donación de óvulos: ¿El paso siguiente?

Hace justo un año visitábamos una clínica de reproducción asistida en Málaga para retomar el tratamiento de fertilidad. Una vez el doctor tuvo nuestro historial en sus manos y nos expuso posibles causas de la infertilidad en nuestro caso, pros y contras de posibles siguientes pasos a dar, lancé una pregunta que llevaba un tiempo masticando: ¿y la donación de óvulos? Lo cierto es que a mi ese tema nunca me ha generado inseguridades ni tengo ningún tipo de prejuicio al respecto y si supiera que ahí está la clave no dudaría mañana mismo en iniciar un ciclo de FIV con óvulos de donante.

donacion-de-ovulos

Nuestro médico nos pidió tranquilidad y prudencia, diciéndonos que aún no habíamos llegado a ese punto, pero de verdad que no dejo de darle vueltas al tema. Serán las ganas de que esto corra cuanto antes, aunque está claro que para llegar a la meta hay que estar de nuevo en el camino y nosotros seguimos algo perdidos…

Me siento de nuevo a escribir porque buscando en Internet –no consigo quitarme la ‘mala constumbre’, ¿eh?– encontré referencias de una clínica especializada en fertilidad que está presente en Beniarbeig –zona norte de Alicante– y Gandía. Irema es un centro que trata la infertilidad con la más avanzada tecnología y con procedimientos muy avanzados y personalizados. No en vano fue conociendo sobre el premio IVF Clinic Award que recibieron la primavera pasada que he dado con la empresa. Este reconocimiento lo otorga cada año la Organización de Clínicas de Reproducción Asistida en Europa y es uno de los mayores reconocimientos que pueden recibir profesionales de este sector a nivel internacional. Se ha premiado la excelencia en el ‘Trato Personalizado’ y fue eso lo que me llamó especialmente la atención. Sigue leyendo

49

Lo más difícil, la aceptación…

Hola chicas, ha llegado a mis inquietísimas manos un artículo de una escritora y consultora estadounidense publicado en el blog Motherlode del New York Times donde habla sobre su infertilidad y lo difícil de la aceptación de un hecho: la imposibilidad de ser mamá pese a haberlo intentado. La verdad es que me he sentido identificada en muchas cosas con ella, pese a que mi camino, al menos por ahora, es muchísimo más corto y nada tortuoso en comparación con el suyo. La verdad es que, pese a lo duro de lo que cuenta, me ha gustado y quería compartirlo con vosotras, para las que queráis leerlo…

Un abrazo.


infertilidad“Hace casi dos años decidí aceptar que jamás tendría hijos. Tenía 37 años y acababa de saber que mi fertilización in vitro había fallado. Nuestra batalla por ocho años contra la infertilidad incluyó seis inseminaciones artificiales, una cirugía, remedios, inyecciones de hormonas e innumerables (y a veces costosos) procedimientos. Cada nuevo test o tratamiento traía consigo la esperanza de que, esta vez, sí funcionaría. De todo aquello, lo que me quedó para mostrar es una foto de tres tristes grupitos de células -los embriones que no se implantaron- y ninguna explicación real de por qué no logré embarazarme.

Toda mujer que enfrenta la infertilidad debe decidir cuándo ha sido suficiente, cuándo ha llegado a su límite ético, emocional y/o financiero. A mí, mi sentido de la eficiencia me decía que si investigaba todas las opciones, buscaba ayuda en los mejores profesionales y seguía sus instrucciones, yo obtendría lo que quería. Hice todo ello hasta la obsesión, pero nuestras opciones se iban agotando. ¿Otra fertilización in vitro? ¿Donantes de óvulos? ¿Madre sustituta? No podíamos financiar otro tratamiento más y comenzábamos a sentirnos mareados con los riesgos asociados a los medicamentos y tecnologías involucradas. Sin embargo, mi principal razón para decir basta fue que ya estaba cansada de sentirme frustrada y desesperada. Necesitaba dejar de intentarlo para poder volver a vivir. Sigue leyendo

1

‘Masters of Sex’ y la infertilidad

Ayer comencé una nueva serie, ‘Masters of Sex’, una producción de ShowTime de la que he oído hablar mucho y bien. El argumento se basa en un libro de Thomas Maier que cuenta la historia real del ginecólogo William Masters y la psicóloga Virginia Johnson. Ambos realizaron a mediados de los 60 una investigación sobre el sexo, qué tipo de estímulos eran fundamentales en las relaciones sexuales, las diferentes etapas por las que estas pasan, la dinámica hombre-mujer-sexo, etc. Esta cambió el modo de ver las relaciones de pareja en la sociedad norteamericana de entonces.

El motivo de que os hable de ella en el post no es otro que destacar cómo se refleja ya en el primer episodio –el único que he visto por ahora, ¿eh?- la frustración que genera la búsqueda infructuosa del embarazo. La protagonista –como veréis ahora en la escena- se derrumba al ver otro mes más como no consigue quedarse en estado tras dos años intentándolo.

Como veréis en este mismo capítulo –y no os destripo nada porque todo lo veréis en los 60 minutos aproximadamente que dura-, ella es teóricamente la que parece tener un problema para concebir. Sin embargo, no, amig@s, es el doctor Masters el que “dispara balas de fogueo”, según comenta uno de los compañeros de Hospital del insigne ginecólogo. Lo más fuerte es que este se lo oculta a su esposa, que vive atormentada pensando que es ella la que tiene el problema… Sigue leyendo

4

‘Negativo’

Sí. Puedo corroborar que las pruebas de embarazo de Unitest funcionan a la perfección. Desde luego, rápidos para dar resultados lo son… La madrugada del martes al miércoles desperté en mitad de la noche y, después de llevar dándole vueltas al tema días, no fui fuerte y me hice el test. El resultado en el fondo lo sabía de sobra… NEGATIVO. Además, como os comento, tardó prácticamente segundos en que apareciera esa única, solitaria y más que suficiente rayita para que me pusiera muuuy triste… 😦  ¡No tardó nada! La prueba de embarazo lo tenía CASI tan claro como yo, aunque claro, en el fondo tenía esperanzas, sino, ¿para qué gastar un test???

Para ir a redondear la situación, ayer mismo, unas horas después del momento ‘Unitest’, me vino la Regla. Así que ayer tuve un día un tanto regulín, la verdad, para qué engañarnos. Fui por fases. Lo que vi claro es que no puedo permitirme tener desajustes en el periodo, si no imposible controlar la ovulación. Es por eso que no he dudado ni un segundo y me he comprado aceite de onagra en cápsulas. De este ya hablé algo cuando me planteé poner en marcha el Plan E.C.O. de embarazo, que desde YA he empezado a poner en práctica.

A ver qué tal va. Os iré contando. Creo que hoy me haré ya, sí o sí, con el aceite de lino, la jalea real y el zumo de pomelo. Por lo pronto, llevo ya una semana o así desayunando con zumo de naranja, a falta de buscar –y encontrar- el de pomelo.