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Lo más difícil, la aceptación…

Hola chicas, ha llegado a mis inquietísimas manos un artículo de una escritora y consultora estadounidense publicado en el blog Motherlode del New York Times donde habla sobre su infertilidad y lo difícil de la aceptación de un hecho: la imposibilidad de ser mamá pese a haberlo intentado. La verdad es que me he sentido identificada en muchas cosas con ella, pese a que mi camino, al menos por ahora, es muchísimo más corto y nada tortuoso en comparación con el suyo. La verdad es que, pese a lo duro de lo que cuenta, me ha gustado y quería compartirlo con vosotras, para las que queráis leerlo…

Un abrazo.


infertilidad“Hace casi dos años decidí aceptar que jamás tendría hijos. Tenía 37 años y acababa de saber que mi fertilización in vitro había fallado. Nuestra batalla por ocho años contra la infertilidad incluyó seis inseminaciones artificiales, una cirugía, remedios, inyecciones de hormonas e innumerables (y a veces costosos) procedimientos. Cada nuevo test o tratamiento traía consigo la esperanza de que, esta vez, sí funcionaría. De todo aquello, lo que me quedó para mostrar es una foto de tres tristes grupitos de células -los embriones que no se implantaron- y ninguna explicación real de por qué no logré embarazarme.

Toda mujer que enfrenta la infertilidad debe decidir cuándo ha sido suficiente, cuándo ha llegado a su límite ético, emocional y/o financiero. A mí, mi sentido de la eficiencia me decía que si investigaba todas las opciones, buscaba ayuda en los mejores profesionales y seguía sus instrucciones, yo obtendría lo que quería. Hice todo ello hasta la obsesión, pero nuestras opciones se iban agotando. ¿Otra fertilización in vitro? ¿Donantes de óvulos? ¿Madre sustituta? No podíamos financiar otro tratamiento más y comenzábamos a sentirnos mareados con los riesgos asociados a los medicamentos y tecnologías involucradas. Sin embargo, mi principal razón para decir basta fue que ya estaba cansada de sentirme frustrada y desesperada. Necesitaba dejar de intentarlo para poder volver a vivir. Sigue leyendo

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‘Masters of Sex’ y la infertilidad

Ayer comencé una nueva serie, ‘Masters of Sex’, una producción de ShowTime de la que he oído hablar mucho y bien. El argumento se basa en un libro de Thomas Maier que cuenta la historia real del ginecólogo William Masters y la psicóloga Virginia Johnson. Ambos realizaron a mediados de los 60 una investigación sobre el sexo, qué tipo de estímulos eran fundamentales en las relaciones sexuales, las diferentes etapas por las que estas pasan, la dinámica hombre-mujer-sexo, etc. Esta cambió el modo de ver las relaciones de pareja en la sociedad norteamericana de entonces.

El motivo de que os hable de ella en el post no es otro que destacar cómo se refleja ya en el primer episodio –el único que he visto por ahora, ¿eh?- la frustración que genera la búsqueda infructuosa del embarazo. La protagonista –como veréis ahora en la escena- se derrumba al ver otro mes más como no consigue quedarse en estado tras dos años intentándolo.

Como veréis en este mismo capítulo –y no os destripo nada porque todo lo veréis en los 60 minutos aproximadamente que dura-, ella es teóricamente la que parece tener un problema para concebir. Sin embargo, no, amig@s, es el doctor Masters el que “dispara balas de fogueo”, según comenta uno de los compañeros de Hospital del insigne ginecólogo. Lo más fuerte es que este se lo oculta a su esposa, que vive atormentada pensando que es ella la que tiene el problema… Sigue leyendo

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‘Negativo’

Sí. Puedo corroborar que las pruebas de embarazo de Unitest funcionan a la perfección. Desde luego, rápidos para dar resultados lo son… La madrugada del martes al miércoles desperté en mitad de la noche y, después de llevar dándole vueltas al tema días, no fui fuerte y me hice el test. El resultado en el fondo lo sabía de sobra… NEGATIVO. Además, como os comento, tardó prácticamente segundos en que apareciera esa única, solitaria y más que suficiente rayita para que me pusiera muuuy triste… 😦  ¡No tardó nada! La prueba de embarazo lo tenía CASI tan claro como yo, aunque claro, en el fondo tenía esperanzas, sino, ¿para qué gastar un test???

Para ir a redondear la situación, ayer mismo, unas horas después del momento ‘Unitest’, me vino la Regla. Así que ayer tuve un día un tanto regulín, la verdad, para qué engañarnos. Fui por fases. Lo que vi claro es que no puedo permitirme tener desajustes en el periodo, si no imposible controlar la ovulación. Es por eso que no he dudado ni un segundo y me he comprado aceite de onagra en cápsulas. De este ya hablé algo cuando me planteé poner en marcha el Plan E.C.O. de embarazo, que desde YA he empezado a poner en práctica.

A ver qué tal va. Os iré contando. Creo que hoy me haré ya, sí o sí, con el aceite de lino, la jalea real y el zumo de pomelo. Por lo pronto, llevo ya una semana o así desayunando con zumo de naranja, a falta de buscar –y encontrar- el de pomelo.