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¡Muditas nos quedamos!

Hola chicas, ¿qué tal??? Ay, ¡qué dejadito tengo esto! ¡Lo sé! Puedo decir que, por ahora, no es mala señal. Estoy muy entretenida, entre el trabajo, la casa, proyectos profesionales fuera de la oficina y, por supuesto, Lolo. No imagináis cómo he cambiado el chip desde que visité al psiqui y con la llegada de mi pitusín. Es el que me arranca más sonrisas a lo largo del día y tanto yo como mi chico somos otros desde que entró en casa. Da mucho trabajo, como buen cachorrito de perro de agua, muy inquieto, ¡y además nunca había limpiado tanto! Creo que Mónica la de ‘Friends’ se queda corta a mi lado jajajaja Pero bueno… ¡Todo merece la pena, la verdad! ¡Hasta días como hoy que me levanté a las seis y media de la mañana para poder sacarlo un ratito antes de ir a currar!

Hoy vuelvo a FIV Marbella. Van a hacerme la ecografía doppler para ver si ha mejorado un poco la situación ahí abajo. Yo espero que sí… Tenía que tomar una pastilla de pentoxifilina cada ocho horas aunque confieso que he tenido días y días, días en que se me olvidaba alguna, pese a la alarma, y días en los que la tomaba a deshoras… Todo fruto de lo mal que andaba de ánimos, la verdad. Pero bueno.

A ver qué tal anda la cosa. Espero que haya mejorado. Y, ¿sabéis lo mejor? Si realmente no ha llegado al punto bueno y tengo que seguir un mes o dos más así puedo decir totalmente convencida y con sonrisa incluida que ME DA IGUAL. Sí. He llegado a un punto ‘raro’, la verdad. Quiero ser mamá pero en estos momentos eso ha pasado a un segundo plano. Es decir, es una de mis prioridades, pero la principal ahora mismo es ser feliz con el aquí y el ahora, y eso es en diciembre de 2014 y, hasta el momento, sin embarazo a la vista, con mi chico, mi Lolito wapo y yo. Sigue leyendo

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¿Hasta dónde seríamos capaces de llegar para ser padres?

Llevo unos días dándole vueltas a una cuestión, algo que en su momento nos planteamos mi chico y yo pero a la que realmente no dimos –más bien no pudimos dar…- respuesta. Y digo que me ha vuelto a rondar la cabeza por lo que comentaba nuestra amiga Ángeles el otro día en relación a la entrevista a Giuliana Baccino: “la frase ‘también es posible una vida feliz sin hijos’ la suele decir mucho la gente que ya los tiene, y para mí, si es posible una vida, pero incompleta. Cada persona tiene sus prioridades”.

embarazo fivLa verdad es que eso me ha hecho reflexionar bastante, y es que en el lado opuesto está, al menos en apariencia, otra de nuestras ‘proyectos de mami’, Carolina. Ella está esperando para su segunda transfer y decía que es su “última oportunidad”. Han “decidido no iniciar otro ciclo”. Si a esto sumo lo que decía la psicóloga de la Sociedad Española de Fertilidad –“también existe la posibilidad de vivir sin hijos”- o lo que decía la doctora a Lluvia (¡creo que era Lluvia!), sobre que nuestra felicidad no debería depender de ser padres o no, que los hijos no vienen a esta vida para hacernos más felices, sino para hacer su vida, mi resultado es la pregunta del título del post: ¿HASTA DÓNDE SERÍAMOS CAPACES DE LLEGAR?

Nosotros nos planteamos esa pregunta en una de las ‘crisis’ que tuvimos para asimilar estos problemas de fertilidad para ponerles solución. Recuerdo que le dije a mi pareja que yo solo estaría dispuesta a iniciar este tratamiento si no nos íbamos a rendir a la primera, si íbamos a luchar por ello… pero no hasta el final. Luchar hasta que tuviéramos fuerzas psicológicas (en nuestro caso también físicas, según cómo la medicación nos pudiera ir afectando) y capacidad económica para intentar ser padres. No para crear un familia, porque ha sido con todo esto que me he dado cuenta de que ya lo somos, sin necesidad de bebés, de alianzas de matrimonio ni hipotecas a nombre de dos. Somos una familia porque estamos arriba en la pirámide de prioridades. Sigue leyendo

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Científicamente probado: “Sólo las parejas fuertes resisten a los tratamientos de reproducción asistida”

Probablemente este titular os haya llamado la atención. Esa frase la he extraído de la entrevista que he tenido el placer de realizar a Giuliana Baccino*, coordinadora del Grupo de Interés en Psicología de la Sociedad Española de Fertilidad. Desde aquí quiero dar las GRACIAS a Giuliana por atenderme y ‘regalarnos’ un ratito de su tiempo. La verdad es que me resultaría difícil quedarme con algunos de los muchos consejos e información que proporciona en la entrevista que podéis leer, si os apetece, a continuación.

Me quedo con ‘recetas’ y ‘detalles’ como “cada uno se siente como puede, no hay que forzar ser optimista, cuando no los sentimos así. No va a depender de eso, el resultado del tratamiento”; “Una de las claves para llevar adelante los tratamientos de reproducción es no pensar que éste es el último, sino pensar que es uno más, y esperemos que sea el ‘bueno'”; “Los psicólogos especialistas en reproducción asistida, son muy necesarios en todo el proceso de tratamiento, pero aún más, cuando necesitamos, como dices tú, salir a flote. La fórmula que me pides es: pedir ayuda”; “Aquellos que no lo logran deben saber que no es un “castigo divino” no haberse quedado embarazados a la primera, a veces es tan simple y triste como una cuestión de probabilidades.”; “Es sano y necesario llorar juntos, aprender juntos de la experiencia que están compartiendo.”; “Es muy necesario plantar bien los pies en el suelo, tomar decisiones meditadas y seguras, y vivir esta experiencia de a dos.”

Para que podáis contextualizar todas las preguntas y ver un poco el punto de partida de esta ‘charla’ con Giuliana, os dejo íntegramente el texto y espero que os resulte tan útil e interesante como me lo ha parecido a mi. 3, 2, 1… ¡Acción!

 


Buenas noches Giuliana, son las diez y media de la noche y aquí me ves planteándote unas preguntas en tono entrevista que creo van a ser lo menos parecido a una ‘entrevista’ que haya hecho jamás. Te cuento un poquito sobre mi: soy periodista y community manager, bloguera de profesión y de vocación… En febrero de este año inicié mi primer tratamiento de FIV. Mi pareja y yo llevábamos buscando el embarazo un año y medio aproximadamente. Tras hacernos ambos pruebas y analíticas, el resultado, al menos en apariencia, es que el problema está en la calidad del esperma de mi chico, muy por debajo de lo óptimo para conseguir una fecundación de forma ‘natural’, por así decirlo.

Acabamos de obtener nuestro primer negativo y la verdad es que ha sido especialmente duro. Supongo que pensábamos que todo marchaba bien –teníamos seis blastos de muy buena calidad, nos transfirieron dos- y nos decíamos, “¿por qué no vamos a ser de esos que a la primera consiguen el positivo?”. Pues… no fue.

Paralelamente a todo esto, decidí poner en marcha un blog personal, para tenerlo a modo de ‘diario’ y como válvula de escape, y es para este Soymamiblog.wordpress.com que he pedido poder ‘entrevistarte’, con el objetivo de conseguir algunos consejitos prácticos para las muchas mujeres que, como yo, están en tratamientos de reproducción asistida. Como podrás ver en el blog, y si no te lo comento yo, hemos creado una ‘comunidad’ de ‘aspirantes a mami’ que hemos encontrado en esta bitácora un lugar donde encontrarnos, compartir inquietudes, alegrías, penas y, sobre todo, ILUSIONES.

Te comento todo esto, y disculpa que me extienda tanto, para que puedas contextualizar las preguntillas que te planteo. Como ya puedes ver, y ya te adelantaba, esto no es una ‘entrevista’ al uso y te invito a plantearme todas aquellas cuestiones, consejos o planteamientos que consideres pueden ayudarnos a todas. Y GRACIAS de antemano por tu colaboración. Estoy segura de que todo lo que puedas decirme aquí va a aportarme muchísimo y me ayudará a seguir el camino de baldosas amarillas, en busca del maravilloso reino de Oz con esa cuna de bebé que se revela en mis sueños…

1. Cuando uno comienza un tratamiento de reproducción asistida se insiste mucho en la importancia que tiene afrontarlo con optimismo, ¿en qué medida crees que realmente esto influye?

Emprender cualquier actividad o proyecto vital con optimismo, es sin duda mucho mejor y más relajante que emprenderlo con pesimismo. Pero, esto no quiere decir que nuestro pensamiento optimista o pesimista determine el resultado de lo que estamos emprendiendo, y en este caso, hablo específicamente de la reproducción humana asistida. Me explico, hay algunos estudios que asocian el optimismo, junto con las capacidades saludables de cada persona al afrontar una situación difícil; y el resultado final de un tratamiento de reproducción asistida. Pero, si hablamos únicamente de optimismo o pesimismo, las cosas cambian, no está clara la asociación entre optimismo y el resultado final de un tratamiento, es decir, embarazo/no embarazo. De hecho, dentro de pocos días, presentaré un estudio en el congreso de la Sociedad Española de Fertilidad, donde, al igual que otros estudios presentados con anterioridad en la literatura,  no se relaciona el pensamiento positivo o negativo de la paciente y su pareja, y el logro de un embarazo. Esto es importante para los pacientes en reproducción, porque no tienen que sentir que por estar tristes o desesperanzados en el resultado del ciclo que están realizando, ese sentimiento va a determinar el resultado. El mensaje es: cada uno se siente como puede, no hay que forzar ser optimista, cuando no los sentimos así. No va a depender de eso, el resultado del tratamiento.  Sigue leyendo